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Taberna Nonnetta – Príncipe de Vergara

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Calle del Príncipe de Vergara, 285, Chamartín, 28016 Madrid, España
Restaurante Restaurante italiano
9.4 (272 reseñas)

Taberna Nonnetta - Príncipe de Vergara se presenta como una taberna italiana contemporánea con un marcado aire castizo, heredera del concepto de la casa de comidas trattoria Bisnonna y enfocada en una cocina que combina recetas tradicionales con guiños modernos y un ambiente animado pensado para disfrutar sin prisas.

El espacio está cuidado al detalle, con una decoración cálida y actual que muchos comensales destacan como uno de sus puntos fuertes, comentando que apetece quedarse de sobremesa gracias a la iluminación, la música y la distribución de las mesas, que favorecen tanto las cenas en pareja como las reuniones de amigos o comidas de trabajo.

La propuesta gastronómica gira en torno a platos italianos reconocibles, pero con un toque personal: se habla de un vitello tonnato muy logrado, raviolis rellenos de osobuco que se han convertido en uno de los bocados más recordados por quienes los prueban y una parmigiana bien gratinada, de esas que se recomiendan sin dudar cuando alguien busca un principal contundente pero confortable.

Para quienes se acercan atraídos por la idea de compartir, la carta está planteada para pedir varios platos al centro, desde entrantes como ensaladilla de langostinos o cogollos a la brasa hasta pastas y otros principales que funcionan bien para probar de todo un poco, algo que los clientes valoran porque permite ajustar la experiencia tanto a un picoteo informal como a una comida más completa.

En el apartado de masas, uno de los reclamos estrella es la pizza, con una base fina, tierna y con el punto crujiente suficiente para aguantar ingredientes generosos sin perder ligereza, algo que se menciona con frecuencia cuando se habla de sus propuestas más demandadas.

Destacan especialmente opciones como la pizza de cuatro quesos con trufa, elaborada con mousse de ricotta y carpaccio de trufa, que varios medios especializados señalan como uno de los platos más memorables de la casa, o la pizza diávola, una versión de corte clásico pero bien equilibrada en picante, que algunos comensales consideran de las mejores que han probado en la ciudad.

También tiene mucho tirón una pizza de mortadela con pesto de pistacho, que resume bien ese concepto de taberna italo-castiza: producto italiano reconocible, una combinación de sabores intensa y una presentación pensada para compartir en mesa entre risas y conversación.

Los amantes de la pasta fresca encuentran en Nonnetta un punto fuerte, con elaboraciones que se describen como bien ejecutadas, de cocción precisa y acompañadas de salsas sabrosas, sin excesos de grasa pero con la intensidad necesaria para que cada plato tenga personalidad propia.

Algunos clientes llegan a considerar que aquí se sirve una de las mejores pastas de la ciudad en su rango de precio, resaltando la textura de los gnocchi y la regularidad en el punto de cocción, algo que, unido a raciones que se perciben como abundantes, refuerza la sensación de buena relación calidad-cantidad.

Como guiños castizos, en la carta se pueden encontrar propuestas como gildas vascas, puntillitas rebozadas en sémola con mayonesa cítrica o panes de tipo pizza servidos como aperitivo, pequeños detalles que aportan cercanía y dan juego a la hora de empezar la comida con algo para picar mientras llegan los principales.

El apartado dulce suele cerrar la experiencia con opciones clásicas italianas como el tiramisú, que varios comensales mencionan como un final más que satisfactorio, con buena proporción entre crema y bizcocho y un equilibrio correcto entre el amargor del café y el cacao y la dulzor de la mezcla.

En cuanto al servicio, las opiniones coinciden en describirlo como atento y cercano, con un equipo que se interesa por la mesa y que, en muchos casos, asesora sobre qué pedir o cómo combinar platos para compartir, algo que se agradece especialmente en grupos que visitan el local por primera vez.

Hay menciones explícitas al buen trato de encargados y personal de sala, destacando que se mantienen pendientes sin resultar invasivos y que se percibe un ambiente profesional pero desenfadado, acorde con la filosofía de taberna moderna que busca Nonnetta.

No obstante, también se recogen algunas experiencias donde el servicio se ha visto tensionado en momentos de alta afluencia, con tiempos de espera más largos de lo esperado entre platos, algo relativamente habitual en locales de éxito que trabajan con el comedor lleno.

En uno de esos casos, la casa reaccionó ofreciendo una pizza extra como detalle de cortesía, lo que muchos clientes interpretan como una señal de que existe una preocupación real por corregir posibles fallos puntuales y que la dirección prefiere compensar al cliente antes que dejar una mala sensación final.

A nivel de ambiente, Nonnetta suele estar animado, con un nivel de ruido que algunas personas encuentran ideal para planes distendidos y otras pueden percibir como elevado si buscan una velada especialmente tranquila; es un aspecto a tener en cuenta para quien priorice un entorno silencioso.

El estilo de taberna italiana con música, conversaciones cruzadas y servicio ágil encaja bien con quienes buscan un sitio con vida para disfrutar de una buena pizza, unas raciones a compartir y un rato de sobremesa relajada, más que un espacio de corte formal o íntimo.

En cuanto al precio, la mayoría de opiniones apuntan a una relación calidad-precio ajustada, especialmente cuando se opta por propuestas como el menú del día, con primeros y segundos variados (lentejas, pescados como la merluza, platos de pasta…) y cantidades que permiten salir saciado sin la sensación de haber pagado de más.

En consumos a la carta, el coste por persona se sitúa en un tramo medio, coherente con el nivel de producto, el cuidado del local y la ubicación, por lo que muchos clientes lo consideran adecuado para repetir tanto entre semana como en ocasiones más especiales.

Entre los puntos fuertes que más se repiten destacan la calidad general de la cocina, la personalidad de platos como el vitello tonnato, las pizzas con masa bien trabajada y combinaciones sugerentes, el encanto del local y la sensación de que se puede ir desde un picoteo informal hasta una cena completa sin que el lugar pierda coherencia.

También suma el hecho de que convivan opciones pensadas para quien busca una experiencia italiana más clásica (pasta al dente, parmigiana, tiramisú) con guiños creativos y referencias castizas, lo que facilita que grupos con gustos distintos encuentren algo que les encaje sin complicaciones.

Como aspectos mejorables, además de los tiempos de servicio en momentos muy concurridos, algún cliente puede echar en falta una carta de pizzas más amplia si acude con la intención de centrarse únicamente en este producto, ya que la filosofía del local da relevancia también a raciones, pastas y otros platos de taberna.

Para potenciales clientes que buscan un lugar donde disfrutar de una buena pizza italiana acompañada de opciones de cocina casera con un toque actual, Nonnetta - Príncipe de Vergara se percibe como una opción sólida, con una oferta honesta y un ambiente pensado para compartir mesa y conversación sin rigideces.

No es un espacio orientado a una experiencia de alta cocina ni a propuestas minimalistas, sino a una cocina sabrosa, reconocible y abundante, en la que la pasta fresca, las pizzas de masa fina y los guiños a la tradición italiana funcionan como eje central, apoyados por un servicio generalmente cercano y un entorno con personalidad propia.

Por todo ello, quienes se plantean reservar en esta taberna pueden esperar una experiencia centrada en el disfrute de la mesa, con puntos muy destacados en sus platos más representativos y algunos detalles de servicio que, cuando el local está a pleno rendimiento, aún tienen margen de ajuste, pero que no impiden que muchos comensales salgan con ganas de volver.

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