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Restaurante Urimare. Parrillada Pizzería

Restaurante Urimare. Parrillada Pizzería

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Praza Colexio, 2, 15570 Narón, A Coruña, España
Pizzería Restaurante
8.2 (3607 reseñas)

Restaurante Urimare. Parrillada Pizzería se ha convertido en un referente para quienes buscan una combinación de buena carne a la brasa y pizza artesana en un mismo espacio, con un enfoque claro en raciones abundantes y un ambiente informal pensado tanto para familias como para grupos de amigos.

El local ofrece un salón amplio y luminoso, con acceso para personas con movilidad reducida y un funcionamiento muy orientado al servicio de mesa tradicional, donde la rotación es alta y suele haber bastante afluencia en fines de semana y fechas señaladas. Muchos clientes insisten en la conveniencia de reservar con antelación, ya que encontrar sitio sin reserva es, en más de una ocasión, cuestión de suerte. Este detalle da una pista clara de la demanda que tiene el restaurante entre los amantes de la pizzería y la parrilla de la zona.

Uno de los pilares del restaurante es su propuesta de pizza al horno de leña, que se ha ganado fama entre quienes valoran masas finas, crujientes y con buen sabor a pan recién hecho. La propia casa destaca la pizza como uno de sus productos estrella, con una carta amplia en la que conviven opciones clásicas, combinaciones con ingredientes locales y propuestas más contundentes pensadas para compartir. Las opiniones de los clientes suelen coincidir en que la masa está muy lograda y que las raciones son grandes, hasta el punto de que una sola pizza grande puede servir para más de una comida para algunas personas. Este enfoque en el tamaño y la generosidad de las porciones es un punto fuerte para quienes buscan una pizzería con buena relación entre cantidad y precio.

Entre las opciones destacadas aparecen combinaciones como pizzas con grelos, lacón y chorizo, muy en línea con productos y sabores gallegos que aportan un toque diferencial frente a cadenas más estandarizadas. La presencia de una carta específica de pizzas en horno de leña y la insistencia de muchos comensales en recomendar este plato hace que el restaurante sea una alternativa sólida para quienes priorizan la pizza casera frente a las propuestas industriales. Sin embargo, también existe algún comentario aislado que considera que la pizza no resulta tan especial como cabría esperar en un local donde ocupa buena parte de la carta, señal de que la experiencia puede variar según el gusto de cada cliente.

Más allá de las pizzas, Urimare apuesta fuerte por la parrilla, con carnes nacionales e importadas que van desde el cerdo de castañas hasta cortes de vaca rubia gallega, angus, vaca finlandesa o incluso wagyu, lo que lo coloca en la categoría de restaurantes que buscan diferenciarse por calidad de producto. El churrasco y los chuletones a la brasa reciben habitualmente valoraciones muy positivas, destacando el punto de cocción, el sabor a carbón y el tamaño generoso de las piezas. No obstante, esta apuesta por cortes de calidad también conlleva precios más elevados en ciertas carnes, algo que varios clientes señalan como un aspecto a tener en cuenta, especialmente cuando se eligen piezas de mayor peso o procedencia más exclusiva.

Un ejemplo de esta dualidad se ve en las opiniones sobre chuletones y lomos de angus: por un lado, hay comensales que consideran la carne “espectacular” y ajustada a lo que se paga, y por otro, voces que critican importes que consideran altos o poco claros cuando se sirven gramajes distintos a los esperados. En algún caso puntual se mencionan incidencias con la cuenta, especialmente cuando el peso final del lomo o del chuletón encarece significativamente el plato respecto a la referencia de carta. Aunque se trata de situaciones aisladas frente a un volumen notable de opiniones favorables, son detalles importantes para un cliente que busque tener controlado el gasto antes de pedir.

En el terreno del servicio, la impresión general es positiva: se repiten comentarios sobre camareros amables, trato cercano y atención rápida incluso con el local lleno, algo valorado por quienes acuden en grupo o con niños. Muchas reseñas mencionan que el personal recomienda platos, explica cortes de carne y sugiere cantidades, lo que ayuda a ajustar la comanda al tamaño del grupo y evita excesos innecesarios. También se destaca que el ambiente es muy familiar, con disponibilidad de tronas y un entorno cómodo para acudir con menores, lo que suma puntos para familias que buscan una pizzería para ir con niños donde puedan compartir carne, pizza y entrantes.

No todo es perfecto en este apartado: algunas personas señalan que, con el comedor lleno, el ruido puede ser elevado, lo que resta intimidad a quienes prefieren una experiencia más tranquila. También hay referencias esporádicas a un trato menos cordial por parte de algún camarero en situaciones concretas, aunque estos comentarios son minoritarios frente al conjunto de opiniones positivas. De igual forma, algún cliente comenta diferencias entre el punto de cocción solicitado y el servido en piezas grandes de carne, un aspecto que conviene vigilar al pedirla muy poco hecha o en términos muy concretos.

La cocina no se limita a pizzas y carne a la brasa. La carta incluye entrantes como calamares con patatas, tiras de pollo, zamburiñas a la plancha, raxo o pulpo según temporada, así como opciones pensadas para compartir al centro. Varios clientes mencionan especialmente los calamares fritos, muy apreciados por el público infantil, lo que facilita combinar platos para distintos gustos en una misma mesa. También se ofrece comida para llevar, de manera que quienes buscan pizza para llevar o raciones de parrilla pueden disfrutar de la propuesta en casa, algo muy valorado en celebraciones informales o cenas de fin de semana.

En el apartado dulce, los postres caseros tienen buena acogida, con menciones recurrentes a tartas como la de tres chocolates, que muchos encuentran sabrosa y en porciones generosas. Sin embargo, también hay críticas puntuales que consideran que esta misma tarta resulta algo insípida en comparación con el resto de platos, lo que sugiere cierta irregularidad en el resultado según el día o las expectativas del cliente. En fechas especiales, el restaurante ha ofrecido postres específicos, por ejemplo propuestas de San Valentín, que algunos comensales destacan como un acierto y un detalle adicional para quienes buscan una comida más señalada.

Otro aspecto valorado es la posibilidad de menús cerrados entre semana, con distintas franjas de precio que permiten probar pizza como primero y churrasco u otros platos como segundo, manteniendo un coste relativamente contenido para la cantidad que se sirve. Esta opción resulta interesante para comidas de trabajo o para quienes quieren conocer varios platos sin ir directamente a los cortes de carne más exclusivos. La sensación general en estos menús es que se come en abundancia y con buena calidad, algo que se repite en bastantes valoraciones.

En cuanto al precio, la percepción es matizada: en platos como las pizzas, muchos clientes consideran que el coste es razonable si se tiene en cuenta el tamaño y la calidad, aunque recuerdan que los importes han subido con los años respecto a lo que se pagaba en etapas anteriores del negocio. En carnes de alto nivel, en cambio, se insiste en que el precio es elevado pero coherente con la calidad del producto, por lo que la experiencia puede resultar muy satisfactoria para quienes priorizan la materia prima por encima del presupuesto. El conjunto de opiniones sugiere que se trata de un restaurante adecuado para quienes buscan una pizzería y parrillada de nivel medio-alto, sabiendo que la cuenta reflejará tanto la abundancia como la calidad de la oferta.

Para los amantes de la pizza a domicilio o para llevar, el restaurante ofrece servicio de recogida y entrega, una alternativa práctica para disfrutar en casa de sus platos más conocidos. Este punto se menciona como una ventaja frente a otros locales centrados solo en el consumo en sala, y resulta especialmente útil en fines de semana o celebraciones en las que se busca una pizza grande para varios comensales sin renunciar al toque de horno de leña. No obstante, en momentos de alta demanda los tiempos de espera pueden ser más largos, algo lógico en un local con alta afluencia que combina salón y pedidos para llevar.

El ambiente general se describe como agradable, con una decoración actual en un local reformado que muchos consideran más cómodo y moderno que el antiguo emplazamiento. La terraza, cuando está operativa, amplía la capacidad y permite acudir con mascotas, aunque hay clientes que lamentan no poder aprovecharla en momentos en que permanece cerrada, especialmente quienes viajan con animales de compañía. En el interior, la combinación de zona de comedor y parrilla crea una experiencia marcada por el olor a brasa y la sensación de estar en un sitio especializado tanto en pizzas como en carne.

Como puntos fuertes, Restaurante Urimare. Parrillada Pizzería destaca por sus pizzas artesanales en horno de leña, la calidad de la carne a la brasa, la amplitud del local y un servicio generalmente atento y rápido. Es una buena opción para comidas en familia, grupos y reuniones informales donde se busque comer bastante y compartir platos en el centro de la mesa, combinando pizza, churrasco y entrantes variados. Entre los aspectos mejorables, conviene tener presente el nivel de ruido en horas punta, la posible sensación de precios altos en carnes de importación y la necesidad de confirmar siempre con claridad qué corte y qué peso se está solicitando para evitar malentendidos en la cuenta. Para un cliente que valore la pizzería con horno de leña y la parrilla en un mismo sitio, sabiendo que se trata de un local muy concurrido, este restaurante puede encajar bien en sus expectativas.

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