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Restaurante Da Pino

Restaurante Da Pino

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C. María Auxiliadora, 9, Casco Antiguo, 41003 Sevilla, España
Restaurante Restaurante italiano
9 (2747 reseñas)

Restaurante Da Pino se presenta como un local especializado en cocina italiana donde las pizzas artesanales y la pasta casera son las grandes protagonistas, con una carta amplia que combina recetas tradicionales con algunas propuestas más personales. Este establecimiento lleva décadas vinculado a la gastronomía italiana, con una trayectoria que se remonta a finales de los años setenta y que ha pasado por diferentes ubicaciones antes de asentarse en su dirección actual en Calle María Auxiliadora, 9 en Sevilla, manteniendo un enfoque constante en la cocina de inspiración mediterránea y en la hospitalidad al estilo italiano.

Uno de los puntos que más se repite en las opiniones de los clientes es la calidad de sus pizzas al horno de leña, elaboradas con masa fina y bordes crujientes, donde se aprecia el cuidado en la fermentación y el horneado. Muchos comensales destacan que la masa resulta ligera y que no sienta pesada, y que la combinación de ingredientes frescos aporta sabor sin resultar excesiva. Se mencionan con frecuencia opciones clásicas como las pizzas de jamón o de champiñones, así como versiones más elaboradas, y también la posibilidad de pedir calzone, que se entrega con la salsa de tomate en un recipiente aparte para que se mantenga caliente y cada persona la añada a su gusto.

Junto a la parte de pizzería, Da Pino desarrolla un apartado de pastas que recibe muy buenas valoraciones, especialmente por su punto de cocción y por la fidelidad a la receta italiana. La carbonara tradicional, elaborada sin nata y con la textura cremosa que proporcionan el huevo y el queso, aparece como uno de los platos más recomendados por los clientes habituales. También se mencionan opciones como fetuccine con cordero, risottos en su punto y lasañas gratinadas al horno, que conforman una oferta interesante para quienes buscan algo más que una simple cena de pizza.

El restaurante no se limita únicamente a la cocina italiana básica, sino que incorpora carnes, pescados y arroces dentro de su carta, de modo que es posible encontrar platos que se alejan de lo típico de una simple pizzería italiana y se acercan a la idea de un bistró mediterráneo. Varios comensales señalan especialmente un arroz con perdiz como una de las propuestas más apreciadas, y en general se percibe un esfuerzo por ofrecer una carta variada, de forma que tanto quienes desean una comida informal como quienes buscan algo más elaborado encuentren opciones adecuadas.

En cuanto a la experiencia global, numerosos comentarios coinciden en describir Da Pino como un restaurante acogedor, apropiado para comer en familia, en pareja o con grupos de amigos. El local cuenta con una sala interior donde se han celebrado cumpleaños y reuniones, lo que indica cierta flexibilidad para eventos privados y para grupos de diferentes tamaños. Además, ofrece servicio de mesa completo y un ambiente que muchos describen como cálido y cuidado, con una decoración sencilla pero acorde al tipo de cocina italiana que proponen.

El servicio de sala es uno de los aspectos mejor valorados por los clientes, que destacan la amabilidad y la atención constante de los camareros. Se menciona que el personal suele estar pendiente de las mesas, ofrece recomendaciones sobre platos de pasta o sobre qué pizza elegir y muestra un trato cercano tanto con quienes acuden por primera vez como con quienes repiten. Sin embargo, también aparecen puntualizaciones críticas, como la sensación de que en algunos momentos se retiran los platos con demasiada rapidez, algo que puede generar cierta prisa en clientes que prefieren un ritmo de comida más pausado.

Otro punto positivo señalado por los comensales es la rapidez en el servicio, tanto cuando se come en el local como cuando se recoge la comida para llevar. Varios usuarios comentan que, al pedir para recoger, el personal fue ágil y resolutivo, entregando las pizzas para llevar en buen estado, con la masa aún crujiente y los ingredientes bien distribuidos. El detalle de acompañar la calzone con la salsa de tomate en un recipiente aparte es percibido como una muestra de atención por la calidad con la que el producto llega a casa.

En relación con la relación calidad-precio, la mayoría de opiniones indican que resulta razonable para el tipo de cocina que ofrece Da Pino, con raciones abundantes y platos elaborados con productos frescos. Hay, no obstante, alguna percepción de que ciertos platos pueden resultar algo caros, sobre todo si se comparan con otras opciones informales de la zona, aunque esa impresión suele matizarse con el comentario de que la calidad de los ingredientes y el trabajo en cocina justifican, en buena parte, el importe final. La sensación general es de un local donde se puede comer bien sin sobresaltos, siempre que se tenga presente que no se trata de la opción más económica, sino de un restaurante italiano consolidado.

El apartado de postres también tiene un peso importante en la experiencia de Da Pino. El tiramisú, en distintas versiones, aparece en muchas reseñas: algunos clientes lo describen como correcto pero sin resultar especialmente memorable, mientras que otros destacan el tiramisú de pistacho como un postre diferente y muy logrado. Junto a él, el cannolo siciliano recibe elogios por su textura y sabor, convirtiéndose en una buena forma de cerrar una comida basada en pizzas artesanas o pastas. Este contraste de opiniones en los postres refleja que, aunque el nivel general es positivo, no todos los dulces alcanzan el mismo grado de entusiasmo por parte del público.

Las personas con necesidades alimentarias específicas encuentran en Da Pino algunas facilidades, ya que varias fuentes señalan la disponibilidad de opciones vegetarianas y platos adaptados para quienes requieren alternativas sin gluten. Esto permite que grupos con perfiles diversos puedan compartir mesa con cierta tranquilidad, siempre que se comunique con claridad al personal de sala cualquier restricción o alergia. No se presenta como un establecimiento especializado en cocina para intolerancias, pero sí ofrece margen para que más tipos de clientes puedan disfrutar de la carta.

En términos de servicios complementarios, el restaurante ofrece tanto comida para llevar como servicio de reservas, lo que ayuda a organizar visitas en días de mayor afluencia. La posibilidad de reservar mesa facilita que familias y grupos se aseguren un espacio en el interior, y se menciona también la existencia de sillitas altas para quienes acuden con niños. La entrada adaptada a personas con movilidad reducida es otro elemento que suma puntos en accesibilidad, haciendo que el local resulte más cómodo para un público amplio.

La oferta de bebidas incluye vino, cerveza y otras opciones habituales para acompañar la cocina italiana, de modo que se puede elegir entre maridajes sencillos por copa o botellas para compartir. Algunos comentarios resaltan la presencia de una selección de vinos adecuada para disfrutar tanto de la pizza napolitana como de platos de pasta y arroces, sin convertir la carta de bebidas en algo complejo o difícil de entender. Se trata de un enfoque práctico, orientado a acompañar la comida de manera equilibrada.

Más allá de la carta y el servicio, la experiencia en Da Pino también se valora por la sensación de constancia en el tiempo. Hay opiniones de clientes que afirman haber repetido en varias ocasiones a lo largo de los años, destacando que el nivel de la cocina y el trato se mantienen, lo que genera confianza para volver y seguir probando nuevos platos. Esta fidelidad se combina con la buena acogida entre personas que lo visitan durante estancias puntuales en la ciudad y que, incluso, deciden repetir visita en días consecutivos para conocer más en detalle las propuestas de la carta, desde las pizzas italianas hasta los arroces.

Por otro lado, no todo son elogios unánimes. Además de la percepción puntual de precios algo elevados y de la rapidez en la retirada de platos, algunas personas consideran que ciertos postres podrían tener un punto más de intensidad de sabor o de originalidad. También puede darse el caso de que, en momentos de máxima afluencia, el ruido en sala aumente y el ritmo del servicio se resienta ligeramente, algo relativamente habitual en locales con buena ocupación. Aun así, este tipo de críticas suelen aparecer matizadas por la buena calidad de los platos principales y la atención del personal.

En conjunto, Da Pino se configura como una opción sólida para quienes buscan un restaurante italiano con una notable vertiente de pizzería en Sevilla, donde disfrutar de masa fina bien horneada, pasta al dente y una carta amplia que incluye carnes, pescados y arroces. Su combinación de trayectoria, ambiente cuidado, personal atento y cocina centrada en productos frescos lo convierte en un lugar interesante tanto para comidas informales a base de pizza y pasta como para celebraciones más especiales. Quien se acerque con la idea de encontrar una cocina italiana honesta, con aciertos evidentes y algunos aspectos mejorables en detalles concretos, probablemente saldrá satisfecho y con motivos para plantearse volver en otra ocasión.

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