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Pizzeria Ristorante Crettino

Pizzeria Ristorante Crettino

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C. de las Cruces, 11, Centro, 33201 Gijón, Asturias, España
Pizzería Restaurante
9.2 (726 reseñas)

Pizzeria Ristorante Crettino se ha consolidado como una referencia para quienes buscan una auténtica experiencia de cocina italiana, con especial protagonismo de la pizza artesanal al horno de leña y una carta amplia de pastas, entrantes y postres caseros que van más allá de lo habitual en una trattoria estándar.

El local combina el formato de pizzería y restaurante italiano, de manera que tanto quien quiere compartir unas pizzas italianas en grupo como quien prefiere un plato de pasta elaborado o un pescado al horno encuentra alternativas con una elaboración cuidada y un servicio que los clientes describen como atento, cercano y profesional.

Calidad de la pizza y especialidades de la casa

Uno de los puntos más destacados por los comensales es la calidad de las pizzas napolitanas, con una masa trabajada, bordes gruesos y esponjosos y un centro fino pero crujiente, que se sirve siempre recién hecha y humeante gracias al uso del horno de leña.

Entre las opciones más comentadas aparece de forma recurrente la pizza de pistacho, considerada por muchos clientes como una de las imprescindibles de la casa por su combinación de sabores y por lo saciante de la ración, así como versiones clásicas como Parma o propuestas vegetales y de temporada que muestran un cuidado por el producto y por las combinaciones de ingredientes.

Además de las pizzas, la carta incluye una selección amplia de pastas, desde platos sencillos como aglio, olio e peperoncino hasta elaboraciones más contundentes como ragú boloñesa, carbonara elaborada al estilo tradicional y opciones con setas, calabaza o quesos italianos, que permiten disfrutar de una comida completa sin centrarse únicamente en la masa.

Las lasañas y platos al horno también reciben buenas opiniones: hay alternativas como lasaña de carne, versiones con berenjena o espinacas y platos de influencia mediterránea como moussaka, pensados para quien busca algo diferente a la típica combinación de pizza y pasta pero dentro del mismo entorno italiano.

Entrantes, ensaladas y opciones para compartir

Para empezar la comida, el restaurante ofrece entrantes con un toque más gastronómico de lo que suele encontrarse en una pizzería estándar, como mejillones en salsa picante, gambas al ajillo o en versión diavola, carpaccios de carne o de atún rojo, y propuestas de verdura como pistos o berenjena trabajados con mimo.

Las ensaladas tienen un protagonismo especial dentro de la carta, con versiones clásicas como la Caprese, elaborada con mozzarella de búfala, tomate cherry y rúcula, o la ensalada «greca», con mezcla de lechugas, queso feta, aceitunas, pepino y salsa tzatziki, que varios clientes destacan como una opción sabrosa y equilibrada para compartir al centro.

Este enfoque hace que la visita no se limite a pedir una pizza para llevar o una ración rápida, sino que invite a sentarse con tiempo y construir una comida completa a base de entrantes, principales y postres, algo que valoran especialmente quienes acuden en familia o en grupos de amigos.

Postres caseros y propuesta dulce

El apartado dulce tiene un peso importante en la experiencia global y aparece mencionado con frecuencia en las opiniones de los clientes, sobre todo en el caso del tiramisú, disponible en versiones clásicas de café y en variantes como la de fresa, que se describe como refrescante, generosa y perfecta para compartir al final de la comida.

Otro postre muy comentado es el bizcocho con crema de cacao tipo Nutella, que algunos comensales consideran algo menos redondo que otros postres de la carta, pero que aun así encaja bien para quienes buscan un final goloso y contundente tras una cena basada en pasta o pizza italiana.

En conjunto, la parte dulce refuerza la sensación de estar en un restaurante italiano que cuida la cocina casera y da importancia a terminar la experiencia con algo elaborado en la propia casa, no solo con postres estándar de restaurante.

Atención, servicio y ambiente

El servicio suele recibir valoraciones muy positivas: los camareros se describen como amables, atentos y con capacidad para asesorar tanto en la elección de pizzas gourmet como de platos de pasta o vinos, algo que los clientes agradecen cuando acuden por primera vez o en grupos grandes.

En varias reseñas se menciona que, a pesar de que el local suele estar lleno, los tiempos de servicio se mantienen razonables y se intenta cuidar el ritmo de los platos, invitando en ocasiones con detalles como cafés o pequeñas atenciones que refuerzan la sensación de cercanía.

El ambiente se percibe como cómodo, limpio y bien decorado, con un estilo actual pero sin excesos, apropiado tanto para una comida informal como para una cena tranquila en pareja o en familia, y con un nivel de ruido contenido que permite conversar sin problemas.

Lo mejor valorado por los clientes

  • La calidad de la masa de pizza, con bordes gruesos y esponjosos y el centro fino y crujiente, es uno de los argumentos que más se repiten a favor del local.
  • La variedad de la carta, que combina pizzas tradicionales, propuestas con ingredientes menos habituales como pistacho, calabaza o gambas, pastas caseras y lasañas, ofrece alternativas para distintos gustos y apetitos.
  • El enfoque claramente italiano se refleja en la selección de productos, desde la mozzarella de búfala hasta los diferentes tipos de pasta y salsas, algo que valoran tanto quienes conocen este tipo de cocina como quienes se acercan sin grandes pretensiones.
  • La relación calidad-precio se considera ajustada para las raciones generosas y el nivel de elaboración, con muchos clientes que salen satisfechos y con la sensación de haber comido bien por lo que han pagado.
  • El personal suele recibir elogios por su profesionalidad, trato cercano y capacidad de gestionar un local frecuentemente lleno sin descuidar la atención en sala.

Aspectos mejorables y puntos a tener en cuenta

Aunque la valoración general del restaurante es muy positiva, hay algunos puntos que conviene tener en cuenta si se está pensando en ir a comer o cenar, especialmente relacionados con la demanda y la gestión de las mesas.

Uno de los comentarios más repetidos es que el local suele estar muy concurrido y no trabaja con reservas tradicionales, por lo que varios clientes señalan que han tenido que intentarlo varias veces hasta conseguir mesa o esperar más tiempo del previsto para sentarse.

En algunos casos se menciona que la espera estimada puede alargarse, tanto a la entrada como entre entrantes y pizzas cuando el comedor está lleno, algo que puede resultar incómodo para quien vaya con prisa o no esté dispuesto a invertir parte de la noche en esperar.

También hay opiniones que, sin dejar de recomendar el restaurante, matizan que ciertos postres, como el bizcocho con crema de cacao, no alcanzan el nivel de otros platos de la carta y se perciben como el punto menos destacado de la experiencia, sobre todo si se comparan con el tiramisú.

Más allá de estos detalles, no se detectan críticas recurrentes relacionadas con la calidad de la comida o el trato del personal, lo que refuerza la sensación de un negocio sólido con margen de mejora en la gestión del alto volumen de clientes.

Perfil de cliente y tipo de experiencia

La propuesta encaja bien con distintos tipos de público: parejas que buscan una cena relajada a base de pizza al horno de leña y pasta, familias que quieren compartir varias raciones al centro y grupos de amigos que valoran poder combinar entrantes, principales y postres sin que la cuenta se dispare en exceso.

Es una opción interesante tanto para quien desea probar pizzas originales con ingredientes menos habituales como pistacho, calabaza o marisco, como para quien prefiere mantenerse en combinaciones más clásicas, ya que la carta recoge ambas líneas con la misma atención al producto.

La posibilidad de pedir comida para llevar facilita que quienes buscan una cena rápida en casa opten por sus pizzas, mientras que el servicio en sala, la carta de vinos y el cuidado en los detalles hacen que también resulte adecuado para celebraciones informales o reuniones especiales.

Quien decida visitar el restaurante debe tener en cuenta la alta demanda, especialmente en fines de semana y fechas señaladas, y valorar ir con tiempo o ser flexible con los horarios para aprovechar al máximo la experiencia gastronómica y disfrutar de la cocina italiana que ofrece.

En conjunto, Pizzeria Ristorante Crettino se presenta como un restaurante italiano centrado en la calidad de la pizza y la cocina casera, con puntos muy fuertes en sabor, servicio y variedad, y con la principal advertencia de que su buena reputación implica que no siempre es sencillo conseguir mesa de forma inmediata.

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