Novecento

Novecento

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C. de Camarena, 107, Latina, 28047 Madrid, España
Pizzería Restaurante Restaurante argentino
9.4 (957 reseñas)

Novecento es un pequeño restaurante argentino-italiano con muchos años de trayectoria, especializado en una propuesta muy casera donde las pizzas y las empanadas son las grandes protagonistas, acompañado de un ambiente íntimo y muy personal pensado para quienes disfrutan de comer sin prisas y en compañía.

Su propuesta gira en torno a la pizza argentina de masa más bien gruesa, individual y con abundante queso, combinada con una buena selección de empanadas criollas y otros platos típicos del recetario italo-argentino. Muchos clientes destacan que aquí se viene a probar una cocina hecha con calma, con productos sencillos pero bien trabajados, donde se percibe el toque casero en cada elaboración.

Uno de los puntos más valorados del restaurante son sus empanadas, consideradas por muchos habituales como uno de los bocados más sabrosos de la carta. Se mencionan con frecuencia las empanadas criollas y otras variantes argentinas, con rellenos jugosos y masa bien horneada, que se han convertido en un imprescindible para quienes buscan algo más que una simple pizzería al uso y quieren acompañar la cena con entrantes elaborados en el propio local.

La oferta de pizzas artesanales es amplia y está pensada para quienes disfrutan probando combinaciones diferentes: muchos comensales suelen pedir varias variedades para compartir y así recorrer la carta. La masa es característica: algo más alta y esponjosa que la típica masa fina italiana, con un punto crujiente en el borde y buena cantidad de queso. Hay opiniones muy favorables sobre su sabor y el nivel de elaboración, aunque también hay quien comenta que, si se prefiere una masa muy fina o tipo napolitana, puede que no sea el estilo ideal.

Además de las pizzas caseras, en Novecento se encuentran platos de pasta de corte muy hogareño, especialmente los fines de semana, donde se ofrecen preparaciones como pastas rellenas o combinaciones con salsas clásicas. Esta parte de la carta suele gustar a quienes buscan una comida más completa que una pizza individual y valoran el gusto casero, la sencillez y el carácter reconfortante de un plato de pasta bien hecho.

El apartado de entrantes tiene una fuerte personalidad argentina: empanadas, chorizo criollo, matambre y otros bocados aparecen frecuentemente en las opiniones de quienes visitan el local. Se habla de sabores intensos, raciones generosas y una cocina sin artificios, muy centrada en el producto y en recetas tradicionales. Este tipo de propuesta atrae tanto a clientes argentinos que recuerdan sabores de su país como a madrileños que quieren salir de la típica pizza a domicilio y probar algo diferente.

Los postres merecen una mención especial: se comentan tartas caseras, quiches saladas y dulces, tiramisú y otros dulces que completan muy bien la experiencia. Quienes dejan su opinión suelen lamentar no haber dejado más hueco para el postre o quedarse con ganas de probar más variedades, lo que refuerza la idea de que Novecento cuida el final de la comida tanto como el inicio.

En cuanto al ambiente, muchos lo describen como un restaurante de barrio con mucho encanto, decorado con fotografías y referencias a la música y al cine, en el que se nota que cada detalle está pensado. La música de fondo, con presencia de blues, jazz y clásicos, ayuda a crear una atmósfera tranquila, casi de local escondido, que varios clientes definen como un lugar al que apetece volver con calma para disfrutar de una cena de pizza sin prisas.

El servicio es uno de los puntos fuertes más repetidos en las opiniones: se habla de una atención cercana, trato muy amable y una sensación de estar en un sitio familiar donde se reconoce a los clientes habituales. El hecho de que el restaurante esté llevado por muy pocas personas hace que el ritmo sea pausado, algo que muchos valoran como parte del encanto del lugar, aunque también implica que no es el sitio más adecuado para quienes buscan una comida rápida.

Precisamente, el tiempo de espera es uno de los aspectos a tener en cuenta. Al cocinarse todo al momento y estar el servicio en manos de un equipo muy reducido, la experiencia funciona mejor para quienes van relajados y no tienen prisa. Algunos clientes recomiendan ir con tiempo y predisposición a disfrutar de la velada, pero para alguien que busque una pizza rápida antes de seguir con otros planes puede no ser la mejor opción.

Otro elemento que conviene considerar es el espacio: el local es pequeño, con un comedor principal y, según diversas opiniones, una zona adicional más íntima en la planta inferior. Este tamaño reducido ayuda a crear sensación de cercanía y de sitio “de confianza”, pero también hace que en momentos de mayor afluencia sea recomendable reservar con antelación, especialmente si se quiere ir en grupo o en fin de semana.

En relación con los precios, la mayoría de comentarios coinciden en que la relación calidad-precio es adecuada teniendo en cuenta lo casero de la cocina y el ambiente cuidado. No obstante, también hay opiniones que señalan que ciertas pizzas gourmet pueden parecer algo elevadas para un restaurante de barrio, sobre todo si se compara con cadenas de pizzerías más económicas. Aun así, quienes repiten suelen justificar el coste por el sabor, el trato y la singularidad del sitio.

Para muchos vecinos de la zona, Novecento se ha convertido en un pequeño referente cuando se piensa en una pizza artesanal en Madrid dentro de un entorno de barrio, sin pretensiones y con mucha personalidad. Se resalta que no se trata de un local moderno ni de moda, sino de un restaurante que ha construido su reputación a base de constancia, cocina casera y un trato directo, algo que fideliza a familias, parejas y grupos de amigos que buscan un lugar tranquilo donde sentirse a gusto.

Las bebidas acompañan bien a la carta, con presencia de vinos para maridar con las pizzas y las pastas, así como cervezas y copas a precios comentados como asequibles. Algunos clientes valoran poder alargar la sobremesa con una copa sin que el ambiente se convierta en algo ruidoso o masificado, lo que refuerza la idea de local pensado para conversaciones largas y cenas relajadas.

En el plano más práctico, se menciona que el restaurante ofrece la posibilidad de pedir para llevar, algo interesante para quienes quieren disfrutar de una pizza a domicilio o de empanadas en casa, manteniendo el estilo casero de la cocina. Esta opción suele considerarse una alternativa a los servicios de reparto de cadenas, especialmente para quienes priorizan el sabor y la elaboración frente a la rapidez.

La accesibilidad física del local tiene ciertos límites, ya que el acceso no está especialmente adaptado para personas con movilidad reducida. Esto puede suponer un inconveniente para algunos clientes y es un punto a considerar a la hora de elegir el lugar si se necesita un acceso totalmente adaptado.

Otro aspecto a tener en cuenta es que, a pesar de su perfil de restaurante de barrio, Novecento no funciona como una franquicia ni sigue el modelo de pizzería estándar. Aquí no se busca una carta interminable ni promociones constantes, sino una selección más acotada de recetas que se han ido perfeccionando a lo largo de los años. Esto tiene la ventaja de una mayor coherencia en la oferta, pero puede dejar fuera a quienes busquen propuestas muy novedosas o modas pasajeras.

Los comentarios más recientes apuntan a que el restaurante lleva décadas activo y que, tras tantos años, se ha ganado un lugar especial entre quienes viven cerca o lo visitan con frecuencia. También se menciona que podría estar acercándose a una etapa final de su trayectoria, algo que algunos clientes lamentan por la dificultad de encontrar hoy en día sitios con esta mezcla de autenticidad, pizzas caseras y trato de proximidad.

En conjunto, Novecento ofrece una experiencia centrada en la cocina italo-argentina de corte casero, con especial protagonismo de las pizzas, las empanadas y los postres, en un entorno pequeño y acogedor donde se valora la calma, la música y el trato cercano. Para un potencial cliente que busque una pizzería argentina con personalidad, es una opción a considerar seriamente, siempre que se tenga en cuenta que el servicio es pausado, el estilo de masa es grueso y el espacio limitado.

Quien priorice rapidez, un ambiente muy amplio o una pizza barata al estilo de las grandes cadenas quizá encuentre alternativas más adecuadas. Sin embargo, para quienes valoran sentarse sin prisas, compartir diferentes pizzas gourmet, probar empanadas argentinas y disfrutar de un trato directo y cercano, Novecento puede convertirse en ese restaurante de confianza al que apetece regresar de vez en cuando.

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