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Gourmetland La Brasserie

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CC. Litoral, C. Londres, Loc. 204, 38660 Playa, Santa Cruz de Tenerife, España
Parrilla Pizzería Restaurante Restaurante argentino Restaurante especializado en filetes
6.4 (3037 reseñas)

Gourmetland La Brasserie es un local amplio y muy concurrido que combina parrilla argentina, cocina internacional y una interesante oferta de pizzas artesanales pensadas para un público diverso, desde parejas que buscan una cena con vistas al mar hasta familias y grupos que quieren compartir platos abundantes.

El espacio está organizado en diferentes ambientes, con una terraza cuidada, mobiliario tipo jardín y vistas abiertas al océano que muchos comensales destacan como uno de los grandes atractivos del restaurante, especialmente al atardecer. La zona chill out invita a alargar la sobremesa con una copa o un cóctel, mientras que el salón principal se orienta más al servicio de comidas y cenas estructuradas. El acceso adaptado facilita la entrada a personas con movilidad reducida.

Concepto gastronómico y estilo de cocina

La propuesta de Gourmetland La Brasserie gira en torno a la parrilla de carne argentina, los platos de inspiración mediterránea y una carta de pizza bastante trabajada, que lo sitúa como una opción híbrida entre steakhouse y pizzería casual. El editorial oficial del local la presenta como una brasserie especializada en piezas de carne a la brasa y pizzas, servidas en una terraza con vistas al mar, lo que resume bien su enfoque: producto vistoso, raciones generosas y una experiencia que combina comida y entorno.

Dentro de la carta se encuentran cortes de vacuno recomendados por el personal de sala, costillas, hamburguesas y opciones para compartir como croquetas, tartares o paellas al horno. A esta base se suma una selección de pizzas finas con recetas clásicas italianas (Margherita, Cuatro Quesos, Regina, Diavola, Capricciosa, Parma) y variantes más creativas como Boscaiola con boletus y trufa, o La Brasserie con burrata y mortadela de estilo italiano. Esta mezcla hace que el local se adapte bastante bien a grupos con gustos muy distintos: quien quiere carne a la piedra encuentra opciones, y quien prefiere una cena informal a base de pizza también tiene alternativas.

Fortalezas: entorno, variedad y pizzas

Uno de los puntos fuertes más señalados por los clientes es el entorno en el que se ubica el restaurante: una terraza alta dentro de un centro comercial de playa, con mesas orientadas hacia el mar y un ambiente animado, pero sin llegar a ser excesivamente ruidoso. Muchos visitantes deciden quedarse a comer después de tomar un aperitivo en la zona chill out precisamente por las vistas y la comodidad del espacio, lo que da una idea de la capacidad del local para convertir una visita espontánea en una comida completa.

La carta se percibe como amplia y variada, con opciones de carne, pescado, platos de inspiración española (como la paella mixta al horno) y una extensa sección de pizzas al horno que cubre desde las versiones más sencillas hasta combinaciones con ingredientes como jamón de Parma, rúcula, crema de trufa o queso de cabra. Esta amplitud es especialmente útil para grupos grandes, ya que permite combinar una parrillada de carne con varias pizzas para compartir y entrantes variados sin necesidad de cambiar de local.

Algunos comensales destacan positivamente la calidad de las croquetas caseras, el punto de la carne de vaca marcada y rematada al gusto en la mesa, así como paellas con sabor ahumado y raciones abundantes que incluso ofrecen para llevar cuando sobra comida. También se valora que el personal sea capaz de atender en varios idiomas, algo importante en una zona muy turística.

La sección de pizzas

La carta específica de pizzas en Gourmetland La Brasserie es uno de los elementos que más lo acercan a una verdadera pizzería dentro de un restaurante multi-cocina. Entre las propuestas más representativas se encuentran la Margherita, la Cuatro Quesos con mozzarella, gorgonzola, parmesano y pecorino, la Regina con jamón cocido y champiñones frescos, la Diavola con chorizo picante, la Capricciosa con jamón, huevo y alcachofas, la Parma con jamón de Parma y rúcula o la Vegetariana con verduras de temporada.

Para un cliente que busque una pizza crujiente y de corte clásico, estas opciones suponen un atractivo añadido frente a otros asadores que no incluyen horno de pizza dedicado. Además, la presencia de recetas más especiales como la Boscaiola con boletus y trufa o la Caprina con queso de cabra y cebolla caramelizada aporta variedad con un enfoque algo más gourmet, lo que puede resultar interesante para quien ya esté acostumbrado a las pizzerías italianas tradicionales y quiera probar combinaciones diferentes.

Servicio y atención al cliente

La experiencia de servicio en Gourmetland La Brasserie es uno de los aspectos que genera opiniones más dispares entre los clientes. Por un lado, hay quienes destacan la amabilidad del personal, la atención constante y la rapidez en el servicio, con camareros que recomiendan cortes de carne, explican la carta y se muestran atentos a las necesidades de la mesa.

Por otro lado, también aparecen comentarios sobre desorganización cuando el local está lleno, confusiones de mesa y tiempos de espera más largos de lo deseable, especialmente en horas punta. Algunos clientes mencionan que, pese al buen trato, el ritmo de la cocina y la coordinación de sala no siempre acompañan, lo que puede afectar a la percepción global de la experiencia, sobre todo si se trata de una comida rápida o de familias con niños.

En general, el servicio tiende a ser valorado como correcto pero irregular, con noches en las que todo fluye con agilidad y otras en las que se acumulan pequeños errores o retrasos. Para un cliente que planee una cena tranquila con vistas y sin prisas, estos altibajos pueden ser más tolerables, mientras que quien busque una comida muy ágil quizá deba tenerlo en cuenta.

Calidad de la comida: luces y sombras

En cuanto a la comida, la sensación general es de contraste marcado entre experiencias muy positivas y otras claramente insatisfactorias. Entre los puntos favorables se encuentran carnes tiernas y sabrosas servidas en plancha caliente para que cada comensal pueda ajustar el punto a su gusto, paellas con buen sabor y raciones generosas, así como aperitivos como pan con alioli crujiente o croquetas caseras que reciben elogios frecuentes.

Sin embargo, también hay reseñas que señalan platos secos o pasados de punto, pescados quemados, patatas fritas frías o productos percibidos como demasiado industriales, especialmente en algunos embutidos y elaboraciones de la sección argentina. Esto sugiere que la consistencia en cocina no siempre está asegurada, y que la experiencia puede variar según el día, el turno o incluso el volumen de trabajo.

Respecto a la parte más enfocada a la parrilla argentina, algunos clientes cuestionan el uso de producto congelado y la autenticidad de ciertos cortes o chorizos, lo que puede decepcionar a quienes lleguen con expectativas muy altas en cuanto a asado argentino tradicional. En cambio, otros visitantes valoran el sabor de la carne y consideran que la relación calidad‑precio es razonable para una zona turística frente al mar.

Oferta para distintos perfiles de cliente

La flexibilidad de la carta permite que en una misma mesa convivan perfiles de cliente muy distintos: quien busca una buena pizza de cuatro quesos, quien prefiere una hamburguesa, quien quiere compartir una paella o quien acude por la carne a la brasa. Esta versatilidad es una ventaja clara para grupos grandes, pero a la vez puede influir en la especialización: no es una pizzería pura ni un asador puramente clásico, sino un punto intermedio.

En cuanto a opciones especiales, se agradece que se tenga en cuenta a personas con necesidades como el pan sin gluten, aunque hay clientes que echan en falta más alternativas específicas para celiacos, tanto en panes como en pastas u otros platos adaptados. Para comensales vegetarianos hay opciones puntuales, sobre todo en entrantes, ensaladas y algunas pizzas vegetarianas, pero el enfoque principal sigue siendo claramente carnívoro.

Relación calidad‑precio y adecuación para turistas

El nivel de precios se sitúa en una franja media dentro de la zona, con importes acordes a un restaurante de destino turístico con vistas al mar y cocina a la carta. Para algunos clientes, las raciones abundantes y la posibilidad de compartir platos, como paellas y pizzas grandes, justifican el coste, especialmente cuando la comida llega en buen estado y el servicio acompaña.

Otros usuarios consideran que, cuando la calidad no está a la altura o se perciben productos poco frescos, la sensación es la contraria: precios de restaurante de referencia con resultados que recuerdan a una cocina más estándar e incluso industrial. En este sentido, Gourmetland La Brasserie se posiciona como una opción que puede ser interesante para quien priorice vistas, ambiente y variedad de carta, siempre que acepte cierto nivel de riesgo en la experiencia culinaria.

Al estar orientado a un público mayoritariamente turístico, la atención en varios idiomas, la presencia de platos reconocibles (hamburguesas, pasta, pizza, parrilla) y la posibilidad de comer a cualquier hora del servicio funcionan a su favor. Para residentes o clientes que busquen una experiencia más especializada, quizá haya alternativas con propuestas más acotadas y cocina más constante en la zona.

Valoración global y para quién puede encajar

Gourmetland La Brasserie ofrece una combinación atractiva de terraza con vistas, carta amplia y sección de pizzas bien diseñada, pero acompañada de una notable variabilidad en el resultado final de la comida y del servicio. Entre sus puntos fuertes destacan la ubicación, la posibilidad de elegir entre carne a la brasa, cocina internacional y pizzas al horno, así como raciones abundantes y un ambiente agradable para comidas en grupo.

Entre los aspectos mejorables se encuentran la regularidad de la cocina, ciertos detalles de organización en sala y la percepción de producto poco auténtico en algunos platos que se presentan como argentinos. Un cliente que llegue informado y con expectativas equilibradas, valorando tanto el entorno como la variedad de la carta, podrá disfrutar de una experiencia satisfactoria, especialmente si se inclina por opciones que el propio local trabaja con más mimo, como determinadas carnes y varias de sus pizzas especiales.

Para quien esté buscando exclusivamente una pizzería muy especializada, con foco total en masas de larga fermentación y carta corta, este restaurante puede quedarse a medio camino, aunque su abanico de pizzas gourmet lo convierte en una alternativa cómoda si se desea combinar parrilla, platos internacionales y pizza en un mismo lugar. En cualquier caso, es un local pensado para un público amplio, donde el entorno y la flexibilidad de la oferta gastronómica tienen tanto peso como la cocina en sí.

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