CUCINOVAGANDO DRINKFOOD
AtrásCUCINOVAGANDO DRINKFOOD fue un pequeño local de cocina italiana creativa situado en la zona de Vegueta que se ganó un hueco entre quienes buscan propuestas diferentes, como la combinación de bar de copas y cocina casera con fuerte personalidad. Aunque ya no se encuentra en funcionamiento y el espacio ha sido ocupado por otro negocio, muchos clientes lo recuerdan por su ambiente cercano, su carta hecha a mano y algunos platos muy singulares que lo diferenciaban de otras opciones italianas y veganas de la ciudad.
Aunque no se trataba de una pizzería al uso, CUCINOVAGANDO DRINKFOOD se hizo conocido por integrar recetas con alma italiana, opciones veganas y platos originales que giraban en torno a masas horneadas, pastas y propuestas de inspiración casera. No era una franquicia ni un negocio masivo, sino un proyecto muy personal en el que la dueña participaba directamente en la cocina y en el trato con la clientela, algo que se percibía en las opiniones que describen el lugar como un sitio donde se podía comer tranquilo, tomar algo y charlar con el personal como si se tratara de un círculo de confianza.
Uno de los aspectos más comentados era la atención. Varias reseñas coinciden en que la dueña ofrecía un trato muy amable, cálido y atento, hasta el punto de que algunos comensales aseguraban sentirse “como en familia” desde la primera visita. Comentarios que mencionan “dueña muy simpática” o “nos trataron muy bien con mucha amabilidad” muestran que el servicio personalizado fue, para muchos, el principal motivo para repetir. En un contexto donde abundan locales anónimos, esta cercanía jugaba a favor del negocio y aportaba valor a la experiencia global, incluso cuando la cocina podía resultar desigual según el día.
Desde el punto de vista culinario, el punto fuerte de CUCINOVAGANDO DRINKFOOD era la apuesta por la comida 100% casera, con platos preparados en el propio local y recetas alejadas de productos industriales. Clientes satisfechos destacaban que la elaboración se notaba en el sabor y la textura, tanto en las masas como en las salsas y postres, lo que marcaba una diferencia respecto a muchas propuestas rápidas. Los platos se servían en raciones que algunos consideraban suficientes, mientras que otros sugerían que ciertas preparaciones podrían resultar algo pequeñas para comer de manera abundante, especialmente en opciones veganas concretas.
Entre las creaciones más representativas destacaba la llamada “pizzaña”, una mezcla entre pizza y lasaña que generó mucha curiosidad entre quienes buscaban algo diferente a la típica carta de pizza. Varios clientes la describían como muy sabrosa, con una masa bien trabajada y un relleno jugoso que recordaba a una lasaña al horno, pero con el formato y la presentación de una base pizzera. Este tipo de propuestas encajaba especialmente bien con comensales abiertos a probar nuevas combinaciones, más allá de la clásica pizza margarita o pizza cuatro quesos que se encuentran en la mayoría de locales.
Otro plato llamativo era la “Pizza Negra Carbón”, preparada con una masa elaborada con carbón vegetal activo, tendencia que también se ha visto en otras ciudades españolas donde las pizzas artesanales incorporan este ingrediente para conseguir un color negro intenso y un toque diferente en boca. Clientes del local comentaban que esta pizza resultaba especialmente sabrosa y que valía la pena pedir incluso una ración extra si se tenía buen apetito, algo que refuerza la idea de que, cuando la cocina acertaba, el resultado era muy satisfactorio. Esta apuesta por masas especiales la acercaba a la oferta de pizza gourmet, pensada para quienes buscan experimentar con sabores y texturas distintas.
Además de estas propuestas, CUCINOVAGANDO DRINKFOOD ofrecía otros platos de inspiración italiana y opciones veganas como lasañas vegetales, albóndigas sin productos animales, goulash y pastas adaptadas, que ampliaban el abanico para clientes que no consumen ingredientes de origen animal. Algunos visitantes mencionaban postres caseros, como brownies veganos con salsa de frutos rojos, y la posibilidad de acompañar la comida con vinos, cervezas y otras bebidas, en línea con la idea de un bar-restaurante donde se puede tanto comer como tomar algo de forma relajada.
Aunque muchas opiniones son muy elogiosas, el negocio no estuvo exento de críticas. Una de las más contundentes se centraba precisamente en la parte vegana de la carta: en ciertos momentos, comensales que acudieron atraídos por ese reclamo sintieron que la ejecución de algunos platos no cumplía las expectativas. Un caso citado con frecuencia es el de una lasaña vegana valorada como poco sabrosa y con una ración demasiado reducida, percepción que llevó a esa persona a considerar que el precio resultaba elevado para lo recibido. Estas reseñas señalan que la propuesta podía resultar irregular y que no siempre se lograba el equilibrio entre concepto, sabor y cantidad.
La dualidad entre opiniones muy positivas y críticas severas hace que CUCINOVAGANDO DRINKFOOD se perciba como un negocio con una fuerte personalidad, capaz de entusiasmar a unos clientes y decepcionar a otros. Quien disfrutaba del lugar resaltaba el trato cercano, la creatividad de platos como la pizzaña o la pizza negra y el ambiente íntimo de un bar pequeño con alma propia. En cambio, quienes salían menos satisfechos comentaban detalles como la falta de potencia en el sabor de ciertas recetas, la disparidad en el tamaño de las raciones o una oferta vegana que, según su experiencia puntual, no siempre respondía al nivel prometido.
Para un potencial cliente interesado en propuestas italianas o veganas, este tipo de negocio aporta información útil a la hora de comparar con otras opciones de pizzas veganas o de pizzas caseras presentes en la isla. CUCINOVAGANDO DRINKFOOD apostaba por una línea creativa, con platos híbridos y masas especiales, más cercana a la cocina de autor que a la pizza a domicilio o a la pizza barata de cadenas rápidas. Este enfoque puede resultar muy atractivo para quienes valoran la originalidad por encima de una carta extensa, pero puede no ser la mejor elección para quien prioriza cantidad por encima de la experiencia culinaria.
En cuanto al ambiente, los comentarios apuntan a un espacio sencillo, sin grandes pretensiones decorativas, pero cuidado por su propietaria y pensado para disfrutar de una comida relajada, ya sea en almuerzo o cena. Al funcionar también como bar, se podía acudir solo a tomar una bebida y picar algo, lo que lo convertía en una alternativa híbrida frente a otras pizzerías y restaurantes italianos más convencionales. Esta flexibilidad, unida al carácter casero de la carta, hacía que el local tuviera cierto encanto para quienes buscan pequeños proyectos independientes frente a propuestas más estandarizadas.
Otro punto a considerar es que la información disponible indica cambios con el paso del tiempo, tanto en la ubicación de la marca Cucinovagando como en el concepto del local original, que finalmente dejó de operar en la dirección señalada. Esto puede explicar parte de la disparidad de reseñas según el año de la visita, ya que la experiencia de un cliente de hace varios años no coincide necesariamente con la de quien acudió en fechas posteriores, cuando pudo haber variado la carta, el personal o el enfoque del negocio.
En conjunto, CUCINOVAGANDO DRINKFOOD se recuerda como un pequeño proyecto gastronómico de inspiración italiana y vegana, con una propuesta casera y creativa, capaz de ofrecer platos tan llamativos como la pizzaña o la pizza negra de carbón, valorados especialmente por quienes disfrutan de la pizza artesanal y de recetas poco habituales. Su mayor fortaleza fue el trato cercano y la sensación de estar en un espacio gestionado con implicación personal, mientras que sus puntos débiles se relacionaron con la inconsistencia en algunas preparaciones y con expectativas veganas que no siempre se vieron satisfechas. Para cualquier persona que valore tanto la originalidad como la sinceridad de las opiniones, la experiencia descrita por otros comensales sirve como referencia equilibrada a la hora de comparar con otras propuestas de pizzería italiana, pizza al horno o cocina vegana creativa en la zona.