El Xiroi, Restaurante Italiano, Restaurante Vic
AtrásEl Xiroi, también conocido como Nou Xiroi, es un restaurante italiano especializado en pizzas calzone que lleva décadas siendo una referencia para quienes buscan una propuesta informal, sabrosa y con precios contenidos en Vic. Se define ante todo como una pizzería centrada en la calzone al horno de leña, combinada con cocina italiana de inspiración mediterránea, ensaladas, pasta, creps y algunas especialidades propias que le han dado personalidad propia con el paso de los años. A pesar de tener una larga trayectoria y una clientela fiel, no está exento de aspectos mejorables, tanto en algunos platos como en la gestión de la alta demanda en horas punta, por lo que resulta interesante valorar de forma equilibrada lo que ofrece al potencial cliente.
Uno de los rasgos más destacados del local es su enfoque casi monográfico en la pizza calzone, que se presenta como la especialidad de la casa y el motivo principal por el que muchos clientes repiten. No se trata de una carta de pizzas al uso, ya que prácticamente todas las propuestas se ofrecen en formato calzone, es decir, la masa doblada y horneada como una gran empanada, algo que a algunos comensales les sorprende si esperan una base abierta tradicional. Esta particularidad convierte la visita en una experiencia algo distinta a otras pizzerías, pero también puede generar cierta decepción en quien busque una pizza clásica de masa plana, por lo que conviene tenerlo claro antes de ir.
En cuanto a la variedad, la carta incluye desde calzones de corte más tradicional, con ingredientes como bacon, embutidos o mezclas de quesos, hasta opciones más creativas que combinan sabores intensos y recetas propias de la casa. Entre las propuestas más comentadas aparecen versiones como la calzone "Xiroi", la "Negreta" o la barbacoa, donde se juega con escalivada, salsas ahumadas, mezclas de quesos y contrastes de texturas que resultan muy apreciados por gran parte de la clientela habitual. De manera general, muchos comensales coinciden en que las calzones se caracterizan por masas bien trabajadas, rellenos generosos y combinaciones sabrosas, aunque en algunos casos puntuales se menciona un exceso de queso que puede llegar a eclipsar el resto de ingredientes.
Además de las calzones, el restaurante ofrece una selección de entrantes y acompañamientos pensados para compartir, como ensaladas de queso de cabra, tapas sencillas y opciones para abrir el apetito antes del plato principal. Las ensaladas con queso de cabra, burrata o tomate de temporada se mencionan a menudo como una elección acertada para una comida equilibrada si después se va a tomar una calzone, ya que las raciones de estas últimas, aunque contundentes, están pensadas para complementar otros platos. También hay referencias a patatas bravas, croquetas y otras tapas, que se valoran de forma desigual: varias opiniones apuntan a que están "bien" sin llegar a destacar de forma especial, y que en algunos casos podrían afinarse más en sabor o textura.
En el apartado de pasta, la casa incluye platos como macarrones a la boloñesa, pasta a la carbonara y recetas sencillas de estilo casero, que amplían las opciones para quien no quiera pizza. Sin embargo, las valoraciones sobre la pasta son más irregulares que las de las calzones: hay comensales que la encuentran correcta y acorde con el carácter informal del local, mientras que otros se han encontrado con platos excesivamente salados o con presentaciones poco trabajadas. Un ejemplo comentado es el de los macarrones a la boloñesa, que en alguna ocasión se han servido con un punto de sal demasiado alto, pese a que el problema se intentó solucionar rápidamente ofreciendo un cambio de plato. Esta disparidad sugiere que la pasta no es el punto fuerte del restaurante y que, si el objetivo principal es disfrutar de una buena calzone, puede ser preferible centrarse en esa parte de la carta.
Los postres también tienen su papel en la experiencia, especialmente las tartas caseras y los creps de chocolate, que suelen recibir comentarios positivos, en particular por parte de quienes completan la comida con algo dulce. Se mencionan tartas de queso y de chocolate, así como creps rellenos de chocolate negro, nata o combinaciones más dulces, que muchos describen como un auténtico capricho después de una pizza calzone. En algún caso se apunta que la tarta de queso podría resultar más cremosa en el interior para alcanzar un nivel sobresaliente, pero en general estos postres se perciben como un cierre satisfactorio y coherente con el estilo del local.
Uno de los aspectos más valorados es el ambiente del restaurante, que combina un comedor interior de aire rústico-minimalista con una terraza en una zona peatonal tranquila. El interior se describe como acogedor, de tamaño medio y sin exceso de ruido, lo que lo convierte en un espacio adecuado para cenas en pareja, grupos pequeños de amigos o familias que buscan un lugar cómodo para compartir pizzas y platos informales. La terraza, disponible en los meses de buen tiempo, añade el atractivo de comer al aire libre en un entorno agradable, algo que muchos clientes destacan como un plus importante cuando se disfruta de una calzone recién hecha o una ensalada fresca.
El servicio suele recibir comentarios positivos por su amabilidad y rapidez, especialmente en la toma de comandas y en el tiempo de salida de las pizzas calzone, incluso en momentos de alta afluencia. Algunos clientes resaltan que el personal es atento y se preocupa por resolver incidencias, como platos que no han salido del todo bien o problemas puntuales con el sabor, ofreciendo soluciones como cambios de plato sin demasiadas complicaciones. No obstante, también hay opiniones que indican que la interacción con el cliente podría ser más cercana, y que en ocasiones el trato se limita a un servicio correcto, sin demasiada conversación ni recomendaciones personalizadas.
Entre los puntos menos favorables se repiten dos ideas: las colas y la dificultad para conseguir mesa en horas punta, así como la imposibilidad de reservar en determinadas épocas o franjas horarias. Varias reseñas mencionan esperas prolongadas, especialmente en fines de semana o noches muy frecuentadas, algo que refleja tanto la popularidad del local como una logística que obliga al cliente a tener paciencia si quiere disfrutar de sus calzones. Este hecho puede ser un inconveniente importante para quienes buscan cenar sin incertidumbre de horario, por lo que es recomendable tenerlo en cuenta si se planea una visita coincidiendo con los momentos de mayor afluencia.
Otro aspecto a considerar es el aparcamiento, ya que algunos clientes señalan que la zona no es especialmente cómoda para llegar en coche y que, aunque hay un aparcamiento de pago relativamente cercano, no siempre resulta práctico. Esta circunstancia no afecta al valor gastronómico del lugar, pero puede influir en la experiencia global si se viaja con niños, personas mayores o si se busca una salida rápida. Para quienes se mueven a pie o se encuentran ya en el centro de la ciudad, este punto pierde relevancia y el restaurante se convierte en una opción accesible para disfrutar de pizzas calzone y cocina italiana de forma informal.
En cuanto a la relación calidad-precio, la mayoría de opiniones coinciden en que es uno de los puntos fuertes de El Xiroi. Las calzones, las ensaladas compartidas y los postres se sitúan en una franja de precio que muchos califican de razonable para la cantidad y la calidad del producto, convirtiendo al restaurante en una opción atractiva para cenas en grupo o comidas en las que se quiere controlar el presupuesto sin renunciar a una pizza contundente y sabrosa. No se trata de una propuesta de alta cocina ni de un local sofisticado, sino de un espacio que apuesta por una cocina honesta, recetas sencillas y un producto trabajado de forma constante a lo largo de los años.
Teniendo en cuenta tanto los puntos fuertes como los aspectos mejorables, El Xiroi se presenta como una opción interesante para quienes priorizan una buena pizza calzone al horno de leña, en un ambiente informal y a un precio ajustado. Es un restaurante que encaja bien con clientes que valoran las raciones generosas, la posibilidad de compartir ensaladas y postres y un servicio ágil, aceptando a la vez posibles altibajos en algunos platos de pasta o entrantes, así como la necesidad de esperar mesa en momentos de máxima demanda. Para quienes desean probar una pizzería diferente, centrada casi exclusivamente en la calzone, puede resultar una experiencia satisfactoria, siempre que se acuda con expectativas realistas y se tenga en cuenta tanto lo mejor valorado como las críticas que señalan margen de mejora.